Conscientes de la importancia de lograr un equilibrio entre nuestra productividad y el respeto por la preservación del medio ambiente, todos nuestros productos son fabricados con madera de Pino Caribe de las plantaciones de Uverito y se desarrollan líneas de producción que garantizan un óptimo aprovechamiento de los recursos y por lo tanto se reducen al mínimo todo tipo de desechos.

Las siguientes citas corresponden a fragmentos de artículos de prensa que respaldan nuestra visión del negocio

Pino Caribe de la zona de Uverito, al sureste de Venezuela
El bosque de pino caribe conocido como Uverito se encuentra localizado al Sur-0riente de Venezuela, concretamente en los estados Monagas y Anzoátegui y tiene una extensión de 600.000 hectáreas que son un manto vegetal continuo, ubicado en una llanura, que ocupa una superficie similar a la mitad de la Isla de Trinidad. El bosque cuenta con 5.000 Km. de caminos forestales, de los cuales 217 Km. son asfaltados. Los viveros tienen capacidad para 35 millones de arbolitos por año.

El programa uverito cuenta con 500 mil hectáreas, donde albergan 50 millones de metros cúbicos de madera que podría abastecer el mercado venezolano en los próximos 50 años.

La experiencia internacional
A juicio de especialistas en el área, la industria forestal debe ser para Monagas y Anzoátegui, la alternativa no petrolera generadora de empleos y divisas, en una zona con vocación petrolera, pero con altos índices de desempleo.

La experiencia internacional indica que países de América y de Europa con menor potenciales natural, a través de incentivos legales, se han convertido en ejemplo de exportadores de madera y cuentan con una industria forestal generadora de divisas. Por ejemplo, Finlandia produce y exporta principalmente productos forestales por el orden de 75 millones de metros cúbicos, a pesar de que en este país un árbol tarda en crecer más de 80 años, mientras que en Venezuela, dependiendo de la especie (principalmente Pino Caribe, Eucaliptus y Gamelia) demora entre 7 y 15 años, pero la producción no alcanza el medio millón de metros cúbicos.

El último Censo Agrícola venezolano de 1997, indica que en Venezuela existen cerca de veinte millones de hectáreas, con limitaciones para la producción agrícola por su baja productividad, que resultan perfectamente adecuadas para el establecimiento de plantaciones forestales, las cuales podrían ubicarse a menos de 100 Km de los centros de procesamiento, lo que haría manejable los costos de Flete.

Otros países han seguido el ejemplo de Brasil y Chile y han iniciado sus programas de plantaciones forestales mucho después que Venezuela, como es el caso de Uruguay, Argentina, Costa Rica y Colombia, quienes ya cuentan con importantes programas que incentivan las inversiones locales y foráneas , así como para el otorgamiento de créditos de organismos multilaterales.

Las plantaciones forestales, también tiene una importancia fundamental en el aspecto ambiental, al punto que en el protocolo de Kyoto se habla extensamente de la importancia del aumento de la cubierta vegetal, mediante el establecimiento de plantaciones forestales, las cuales contribuyen a la recuperación de suelos degradados por prácticas agrícolas no apropiadas, a la absorción de CO2 que puedan alcanzar las 10 TM por hectáreas por año, lo que es mayor a cualquier sistema mecánico de filtrado, aspecto este tan importante, que países como Costa Rica han promovido la idea de sustitución de deuda por inversión en plantaciones o la venta de su capacidad de C02 a aquellos países que deben cumplir con los estrictos reglamentos de emisiones de gases establecidos en su respectivas legislaciones.

(artículo por Eleodina Ramírez Araos sobre las Jornadas de Promoción de la Industria Forestal)

Las plantaciones de pino caribe se establecen respetando los ríos, morichales y sabanas adyacentes. La acción permanente de CVG Proforca en el control del fuego y la cacería ha convertido a la extensa región de las plantaciones en un área donde la flora y fauna autóctonas se han conservado, conviviendo de manera armoniosa con el bosque de pino.
El bosque expandido al sur de los estados Monagas y Anzoátegui, cuya superficie supera las 400 mil hectáreas, es un extraordinario mecanismo para la captura de dióxido de carbono (CO2), contribuyendo con el esfuerzo mundial contra el calentamiento global. Además reduce la presión sobre los bosques naturales, ya que el 47 por ciento de la producción maderera de Venezuela proviene de estas plantaciones.
El proceso anual de plantación se desarrolla durante julio y agosto, con récord de hasta un millón de plántulas establecidas por día en su forma mecanizada, o de manera manual, también con gran eficiencia.
La actividad de CVG Proforca se centra además en la producción de semillas, orientada al manejo y desarrollo de 197 hectáreas de huertos para la producción de semilla -mejorada genéticamente- que permita abastecer los programas propios de la plantación.
Asimismo, CVG Proforca afianza su actividad en el desarrollo de plantaciones de pino caribe orientadas a garantizar la materia prima requerida por el complejo de industrias forestales instaladas.
La protección forestal es prioridad para la empresa, especialmente en la prevención y control de incendios de las más de 410 mil hectáreas de plantaciones existentes, con capacidad extendida a más de 2 millones de hectáreas.
La investigación también forma parte de la actividad de CVG Proforca y está orientada a ejecutar estudios en áreas de interés tales cómo: el mejoramiento genético, silvicultura, ambiente, plagas, y enfermedades, con el fin de aumentar el volumen de madera por hectárea, mejorar la calidad de los productos y de mecanismos que permitan un desarrollo forestal sostenible y en armonía con el ambiente.
(http://www.cvgproforca.com/htmls/que_hacemos.php)


Deforestación
El 43% de la capa vegetal del planeta es bosque tropical lluvioso; sólo los bosques lluviosos del Amazonas suministran un tercio de todo el oxígeno del planeta. Estos datos son suficientes para mostrar cuán vitales son los bosques lluviosos tropicales para que la humanidad siga existiendo. Aún así, cada año disminuye el porcentaje de la superficie del globo que se encuentra aún cubierta por bosques: hace veinte años era un cuarto, hoy es un quinto, para el siglo XXI se espera que baje a un sexto. [11]

A medida que la población crece, las naciones en desarrollo demandan mayores cantidades de alimento y combustible. Sus métodos de cultivo basados en la tala y la quema y con cada vez mayor número de animales en pastoreo destruyen más y más los bosques. Cortan más y más árboles para leña. Pero las naciones desarrolladas también están cometiendo errores en el proceso, debido a sus grandes demandas de leña. Los países en desarrollo suministran esta necesidad talando sus bosques.

Una de las consecuencias más evidentes de la deforestación son sus efectos sobre las condiciones meteorológicas. Destruir árboles reduce la cantidad de fotosíntesis que se lleva a cabo. Esto aumenta las cantidades de dióxido de carbono y agrava el efecto del calentamiento. Adicionalmente, se tiene como consecuencia la reducción de las precipitaciones pues los árboles absorben el agua de la superficie terrestre, la liberan hacia la atmósfera en forma de vapor, para luego volver a caer a la Tierra en forma de lluvia. La poda de los árboles, obviamente, desacelera este proceso.

Otro efecto importante de la destrucción de los bosques es la eliminación de formas de vida. Se estima que cada año, como consecuencia de la destrucción de los bosques, entre cuatro y seis mil de las aproximadamente cuatro millones de formas de vida que hay en el planeta son llevadas a la extinción. Mientras esto ocurre, la variedad genética que se ha estado produciendo durante cientos de millones de años, está desapareciendo para la eternidad sin que nosotros hayamos llegado a comprender su significado o su potencial para la biosfera.

(Tomado del Artículo BUDISMO Y MEDIO AMBIENTE. Daisaku Ikeda, Presidente de la Soka Gakkai Internacional)

La tecnología científica es igualmente importante para la reducción de las causas del problema del medio ambiente. La energía, la agricultura y la manufactura constituyen la principal influencia. La energía nuclear fue una vez considerada una prometedora alternativa a los combustibles de origen fósil. Sin embargo, debido a problemas no resueltos relativos a la seguridad y a la naturaleza finita de los recursos naturales involucrados, los planes para los generadores nucleares han perdido mucho de su atractivo. Se requiere más tiempo para que podamos implementar fuentes de energías blandas y regenerables tales como la energía hidráulica, la eólica, la geotérmica y la solar. Por estas razones, como política provisional, la mejor opción parece ser el desarrollo tecnológico de los medios para la promoción de la conservación de la energía, así como mejoras en la eficiencia del uso de la energía. A la luz de un probable aumento en la demanda de energía por parte de países en desarrollo deseosos de elevar sus estándares de vida, debemos considerar el congelamiento o la reducción de las cantidades de energía que consumen las naciones industrializadas. Para llegar a este objetivo resulta esencial la cooperación y la comprensión internacional.

Las recomendaciones en esta categoría demandan un desarrollo de la agricultura que no represente destrucción del medio ambiente, así como asistencia tecnológica para los países en desarrollo. Se les exige a los fabricantes que tomen medidas para asegurarse el máximo posible de eficiencia en el uso de los recursos naturales, reducir al mínimo la generación de desechos en sus operaciones, y desarrollar técnicas de reciclaje.


(Tomado del Artículo BUDISMO Y MEDIO AMBIENTE. Daisaku Ikeda, Presidente de la Soka Gakkai Internacional)